El incremento de precios en Canarias sacude el sector automovilístico

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Muchos de nuestros vecinos en cualquiera de las Islas Canarias carecen de coche. Se podría decir que gracias a nuestro servicio de transporte público y a que las distancias en las ciudades no son extremadamente grandes muchos de los ciudadanos de las urbes pueden disfrutar del privilegio de no tener coche o moto y ahorrar en gastos en ese aspecto pero también es verdad que comprar un coche en las Islas puede resultar carísimo en comparación con hacerlo en la península. Hay un concesionario de Audi en Murcia llamado Grupo Huertas que cuenta con unos precios estupendos en todos sus vehículos, lo sé por mis familiares, y esos precios no los encuentras en Canarias ni por asomo.

Soy consciente de que es normal que el precio aumente al tener que transportar cualquier producto hasta aquí porque estás pagando portes, carburante, intermediarios, etc. Pero muchas veces no puedo evitar molestarme cuando me doy cuenta de que haber nacido aquí trae consigo la consecuencia de tener que pagar más que el resto de españoles.

Y sólo estamos hablando del vehículo en sí, pero ¿y si hablamos también del combustible? ¿Sabéis que Lanzarote es el lugar de Europa donde más caro se paga el carburante? Esto pasa en general en todas las Islas Canarias pero por lo visto Lanzarote se lleva el premio gordo como podéis comprobar en este artículo publicado en el diario Crónicas de Lanzarote. Y eso que nosotros pensábamos que podíamos presumir de pagar por el carburante menos que el resto de los españoles, y ahora resulta que eso no es del todo cierto.

Pero hablemos de productos de primera necesidad. Los huevos y el yogur valen en Canarias un 11% más que en la península. El café es un 8% más caro y las salsas, mayonesas y mostazas exactamente igual. Si vais sumando todos estos porcentajes que aparentemente no son mucho (el 8% de 1 euro son 8 céntimos), te das cuenta de que poco a poco a final de año estamos pagando muchísimo más que el resto de la sociedad española por los mismos productos y teniendo en cuenta que nuestros sueldos no son más altos llega un momento en el que te inflan las narices pero ¿qué vas a hacer? Por ahora la única solución es mudarte, cambiar de residencia e irte a vivir donde los productos no tengan que recorrer cientos de kilómetros en barco o avión para llegar hasta el supermercado pero, sinceramente, yo no pienso irme y dudo mucho que mis vecinos lo hagan así que seguimos tragando y soportando este incremento de precio en casi todos los productos que consumimos.

Y repito que soy consciente de los motivos y los entiendo porque si me pongo en el lugar del empresario lo que no voy a hacer es perder dinero y si tuviera que poner el mismo precio aquí que en Madrid, por ejemplo, sabiendo que aquí voy a pagar mucho más por llevar mi producto pues al final acabaría por no comercializar en las Islas Canarias y eso tampoco nos conviene porque lo que queremos es que llegue todo y a buen precio.

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