De Canarias…a Barcelona

De Canarias…a Barcelona

El mundo de los negocios implica hacer una montaña de cosas cada día. Si se regenta una empresa, hay que estar al corriente de facturas, de los empleados, del dinero que entra en caja, del dinero que debemos y todo un abanico de cosas más. En ocasiones ello implica que padezcamos una dosis importante de estrés que pone en evidencia que el ser emprendedor o empresario no es nada fácil.

Otra de las cosas que implica el ser el director de una empresa es la realización de viajes. Uno tiene que moverse alrededor del mundo para encontrar socios y darse a conocer, una labor ardua y costosa pero sin la cual sería muy complicado alcanzar el éxito. Todo se resume en una frase: sin sacrificio, no hay beneficio.

Esto lo tenemos interiorizado mi hermano y yo. Nosotros somos los propietarios de una importante empresa turística en las Islas Canarias desde hace algunos años, y pasamos gran parte del año viajando para llevar el nombre de nuestra empresa hasta otros países y ciudades y para buscar nuevos socios o inversores. Como decía, es una labor difícil, costosa. Pero sin duda es lo que se necesita para que, en un sector tan competitivo como el turístico, nuestro nombre no decaiga.

Antes de que llegara el verano contactamos con un importante empresario austriaco que estaba deseando invertir bastante capital en una empresa como la nuestra. Había oído hablar de las Islas Canarias y, ahora que los efectos de la crisis parece que empiezan a suavizarse al menos un poco, estaba deseoso de inmiscuirse en el terreno turístico de un archipiélago que siempre encuentra demanda.

El hombre iba a venir a España, concretamente a Barcelona, a tratar algunos asuntos de negocios más. Nos preguntó si podíamos vernos en la Ciudad Condal, y mi hermano y yo accedimos y nos preparamos para realizar el viaje. Como se esperaba que la negociación no fuera del todo sencilla y queríamos aprovechar el viaje para quedar con otros dos empresarios más, decidimos que nos alojaríamos en un hotel.

No nos costó mucho decidir en qué hotel nos hospedaríamos. Siempre que viajamos a Barcelona confiamos en Mercer Hoteles, y concretamente solíamos elegir el Mercer House Boria Bcn, un oasis de comodidad, paz y servicio de primer nivel. Así que accedimos a la página web, www.boriabcn.com, y realizamos nuestra reserva online.

Nuestra estancia en la Ciudad Condal no pudo ser más agradable. En el hotel nos trataron de lujo, algo que ayudó a relajarnos y a afrontar con menor presión el encuentro con el empresario austriaco. Durante los tres días que permanecimos allí nos sentimos como en casa y a un precio para nada desorbitado. Además, nuestros planes salieron bien y conseguimos el apoyo económico de nuestro homólogo centroeuropeo, una cuestión que resultaba de vital importancia para nuestro negocio.

Barcelona, un destino idílico

Barcelona es una de las ciudades con un registro más alto de visitas en España. En 2015 fueron más de 8 los millones de visitantes alojados en hoteles que obtuvo, concretamente unos 8.300.000, el cual fue su récord. Esta cifra supone un aumento del 5’4% con respecto a la del año 2014.

Por otro lado, las pernoctaciones en establecimientos hoteleros, tal y como apunta el diario El Periódico, también aumentaron hasta situarse en torno a la cifra de 17’65 millones en el año 2015. Los visitantes provienen de multitud de sitios diferentes. Aunque los principales son los españoles, es destacable el número de personas procedentes de Estados Unidos (que supera los 700.000), el Reino Unido (cifra similar a la de los norteamericanos), Francia (675.000), Italia (540.000 aproximadamente) y Alemania (medio millón). A buen seguro, muchos de esos visitantes se alojaron en el Mercer House Boria Bcn y también terminaron con las mismas buenas sensaciones que nosotros.

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