El transporte urgente es uno de los servicios más demandados por las empresas y los distribuidores. Sin duda, la inmediatez del comercio online ha influido en ello. Sin embargo, no es un servicio fácil de gestionar, ni tampoco económico.
El planeta está plagado de centros logísticos y almacenes intermedios donde se guarda las mercancías para entregarlas lo más rápido posible a los consumidores. Así podemos entender como una compra por internet de un producto fabricado en China, puede llegar a la puerta de nuestra casa en unos pocos días, menos de una semana.
Los operadores de Star Cargo, una veterana empresa de transportes internacionales con sede en la terminal de carga del aeropuerto de Barajas, cuentan que el transporte urgente se utiliza principalmente en el comercio electrónico y para productos perecederos como los alimentos o los medicamentos.
Una historia contada en la página web de la BBC nos ilustra sobre cómo funciona y para qué se utiliza el transporte urgente.
Mehir Sethi, directora comercial de la marca californiana de productos de belleza True + Luscious tuvo que fletar dos aviones desde Italia, cargados con 15.000 lápices de labios, para abastecer a sus clientes en EE.UU.
Cuenta Mehir que habitualmente gestionaban los envíos por transporte marítimo. Pero una saturación del sector puso en peligro que la mercancía llegara a tiempo a los almacenes de California. Esta empresa tenía los productos comprometidos con cientos de minoristas. Solo podía servirles los lápices de labios fabricados en Italia, puesto que reflejaban la calidad de la marca. Con todo el dolor de su corazón, Mehir contrató un servicio que le resultó económicamente deficitario, pero con el que logró llegar a tiempo a sus compromisos y satisfacer a sus clientes.
Este es el sentido del transporte urgente. Cubrir situaciones excepcionales. Funcionar con un sistema de entregas urgentes continuas no es económicamente sostenible. Salvo que solo nos dediquemos a eso, tengamos una sólida infraestructura logística detrás y nuestros clientes estén dispuestos a pagar el sobrecoste del servicio.
Hoy, el transporte urgente se realiza por vía aérea y mediante transporte terrestre por carretera.
Transporte aéreo.
El transporte aéreo permite enviar mercancías de un extremo a otro del planeta en unas pocas horas. Un envío desde Barcelona a Nueva York, por vía aérea, se puede hacer en menos de 48 horas, mientras que si utilizamos la vía marítima, la más habitual, no tarda menos de 20 días.
La diferencia de tiempo se paga en el precio. El mismo envío nos puede salir hasta 5 veces más caro si optamos por la vía aérea. El transporte aéreo nos puede resultar interesante para envíos de poco volumen. Ya que el flete marítimo se amortiza en envíos voluminosos o de un gran número de unidades, ya que debemos alquilar un contenedor o parte del mismo.
Debemos saber que el transporte aéreo funciona de manera distinta a la facturación de maletas que hacen los pasajeros. Una parte de las bodegas de los aviones de las líneas comerciales se reserva para el transporte de mercancías. Pero estas mercancías entran en el avión como carga aérea. Siguen un procedimiento diferente de embarque. Pasan por aduana, en los transportes internacionales y se introducen directamente en el avión. El responsable del envío es la empresa de transporte, que actúa como operador de carga aérea, y no la compañía aérea, como sucede con el equipaje.
Por otro lado, hay aviones que se dedican en exclusiva al transporte de mercancías. El aeropuerto de Zaragoza es el aeropuerto de España que más mercancías envía y recibe en nuestro país. La ubicación estratégica de la capital aragonesa, a mitad de camino entre Madrid y Barcelona, la convierten en el lugar idóneo para esta función.
Transporte por carretera.
Un artículo publicado en la revista digital Infancia en datos señala que el transporte de mercancías por carreteras aporta el 50% del valor del sector del transporte en nuestro país. Mientras que este tipo de transporte, en los años 50 a penas representaba un 24%, hoy abarca el 80% de todo el tráfico de mercancías en España. Su impacto en el transporte urgente es decisivo.
El transporte por carretera es un servicio rápido y flexible. Permite llegar allá donde los otros medios de transporte no llegan. Recoge la mercancía en su punto de fabricación o de almacenaje y la lleva a la puerta del cliente o minorista. Da igual el punto de España donde esté la dirección del destinatario: un pequeño pueblo perdido en la llanura castellana o una tienda situada en el centro de Madrid, hasta allí llega el envío por carretera.
Mientras que con otros medios de transporte, como el transporte aéreo o el transporte marítimo, hay que llevar la mercancía a la estación de envío y esperar a que salga el vuelo o el barco programado, con el transporte por carretera se puede poner en marcha todo el proceso inmediatamente. Con lo que la empresa gana unas valiosas horas. Este medio de transporte resulta interesante para envíos nacionales y continentales.
Con frecuencia, el transporte por carretera se utiliza como complemento de otras vías de transporte: vía aérea, vía marítima y transporte por ferrocarril. También se utiliza en el transporte de última milla, una fase decisiva en el transporte de mercancías en la actualidad. Consiste en llevar el envío hasta la dirección del cliente final o del minorista.
Por otro lado, con toda una infraestructura logística detrás, con puntos de almacenamiento intermedio, localizados estratégicamente, se puede mantener un sistema de envíos ágil y operativo de manera continua. Así funcionan grandes gigantes de la distribución como Amazon o cadenas de distribución de alimentos y productos de consumo como Mercadona, Lidl, El Corte Inglés y MediaMarkt.
Un sistema, que de una manera u otra, ya están utilizando algunas empresas y operadores de transporte. Sobre todo con sus clientes más habituales.
Ventajas del transporte urgente.
Son muchas las empresas de transporte de mercancías que ofrecen a sus clientes un servicio de envíos de 24 – 48 horas, tanto a nivel nacional como internacional. Si lo hacen es porque hay una demanda que lo sostiene. Estas son algunas ventajas que ofrece el transporte urgente de mercancías:
- Rapidez en la entrega. La principal ventaja es la velocidad. Los envíos urgentes garantizan que la mercancía llegue en pocas horas o dentro del mismo día, lo que es ideal para productos perecederos, documentación importante o pedidos de última hora
- Satisfacción del cliente. Las entregas rápidas mejoran la experiencia del cliente, que valora de manera positiva la puntualidad y el cumplimiento de los plazos. Esto refuerza la confianza en la empresa y aumenta las posibilidades de fidelizar a la clientela.
- Diferenciación de la empresa. Una empresa que ofrece este servicio, la diferencia de la competencia. Este es un servicio utilizado habitualmente en la venta online y en las grandes cadenas de distribución física, como los centros comerciales y las cadenas de hipermercados.
- Reducción de pérdidas económicas. En envíos industriales o entregas de piezas de repuesto, el transporte urgente puede evitar paradas en la producción o retraso en la entrega de los encargos, lo que evita pérdidas imprevistas.
- Flexibilidad horaria y de destino. Los servicios urgentes suelen incluir recogidas y entregas fuera del horario habitual, así como envíos a lugares de difícil acceso, lo que lo convierte en una solución adaptable a diferentes situaciones.
- Mejora en la gestión de inventario. Al contar con entregas rápidas, las empresas pueden reducir el stock en los puntos de venta y aplicar modelos de gestión que optimizan el espacio y reducen los costes de almacenamiento.
Inconvenientes.
Como ya hemos señalado antes, el transporte urgente es una modalidad costosa y complicada de gestionar. Estos son sus principales inconvenientes:
- Coste elevado. El transporte urgente tiene un precio significativamente más alto que el envío estándar. Esto se debe a la prioridad en la logística, a que con frecuencia los envíos son más pequeños y la presión por cumplir plazos cortos de entrega.
- Mayor presión logística. Este servicio requiere de una coordinación precisa entre almacenes, repartidores y sistemas de gestión. Cualquier fallo, por pequeño que sea, puede causar retrasos en el servicio.
- Impacto ambiental. Para cumplir los plazos, a menudo se recurre a transportes poco sostenibles (como aviones, avionetas, furgonetas, etc.), lo que aumenta las emisiones de CEO2.
- Disponibilidad geográfica limitada. Con frecuencia este servicio se ofrece en las ciudades y es más raro encontrarlo en las zonas rurales y en los lugares más alejados.
- No siempre es necesario. Una buena gestión del stock o una previsión de las situaciones, teniendo en cuenta los tiempos de entrega habituales, puede evitar que abusemos del transporte urgente, ahorrando costes de esta manera.
- Condiciones más exigentes para los trabajadores. Los repartidores y operadores logísticos que trabajan en el transporte urgente están sometidos a ritmos de trabajo más intensos, lo que puede derivar en un mayor estrés laboral y en una mayor cantidad de accidentes de trabajo.
Por así decirlo, el transporte urgente es un servicio “Premium” que puede ayudarnos a solventar determinados imprevistos, pero que como sistema habitual de funcionamiento no es de los más rentables.