Canarias, un paraíso para los emprendedores ¿o no?

Canarias, un paraíso para los emprendedores ¿o no?

Hay quien dice que emprender en Canarias es una ventaja, de hecho, algunos llaman a nuestras islas “el paraíso fiscal español” y aunque no voy a negar que nos beneficiamos de algunas cosas, tampoco es oro todo lo que reluce.

Las Islas Canarias han gozado históricamente de un régimen económico y fiscal diferente al que existe en el resto de España y, por eso, los empresarios y emprendedores que escogen el archipiélago para iniciar su andadura profesional suelen gozar de ciertas ventajas aunque, en muchos casos, el resto de la población no las conoce. ¿Queréis saber cuáles son esas ventajas?

La primera, y probablemente la más interesante, es que las Islas son una zona de baja tributación acotada a las proximidades de puertos y aeropuertos canarios para actividades de producción, transformación, manipulación y comercialización de mercancías y de libre ubicación en cualquier parte de Canarias para actividades de prestación de servicios. Eso se traduce en que:

  • Las entidades estarán sujetas al Impuesto sobre Sociedades a un tipo impositivo del 4%, mientras que en el resto de España ese tipo es del 30%.
  • Además, están exentas del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITPAJD).
  • E, igualmente, están exentas del Impuesto General Indirecto Canario (IGIC). Este impuesto es el que sustituye al IVA de la península y es muy inferior a él, de hecho, el IGIC sólo es del 5% pero las empresas están exentas de pagarlo.

La segunda venta es que pueden acogerse al beneficio fiscal de la Reserva para Inversiones Canarias que estipula que los empresarios establecidos en las Islas pueden conseguid quedar exentos de gravamen en su Impuesto personal sobre la Renta (ya sea sobre Sociedades, sobre Personas Físicas o sobre la Renta de no Residentes) hasta el 90% de los beneficios que allí obtengan y que se reinviertan en el propio archipiélago. En otras palabras, que si el dinero que ganes con tu actividad empresarial se queda dentro de Canarias (bien en un banco o bien viviendo allí y gastando lo que necesites dentro de las islas) no tendrás que pagar el gravamen del IRPF.

Interesante ¿verdad?

Pero hay mucho más como bonificaciones fiscales del 50% sobre los rendimientos obtenidos por la venta de bienes corporales producidos en Canarias, exención en el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados e incluso la posibilidad de instalarse en zonas francas con singulares ventajas económicas por la práctica de la exportación e importación activo de mercancías.

Hay pros y contras

Pero no es oro todo lo que reluce. Debemos tener en cuenta que todas esas ventajas fiscales se han otorgado a las Islas porque tienen ciertas desventajas, no se vaya a pensar todo el mundo que el Estado ha decidido beneficiar a nuestra autonomía porque somos más guapos, altos y tenemos mejores playas. No es así.

Emprender en Canarias significa tener que contar con el hándicap del transporte por ejemplo. Jamás será lo mismo mover productos entre las comunidades de la península que hacerlo hasta las islas. Tampoco podemos olvidar que hacer negocios entre empresas en el resto de España es también algo más cómodo porque si un empresario de Bilbao quiere hacer un negocio con un empresario de Madrid sólo tienen que subirse al coche o al tren y reunirse en un hotel.

Mi última reunión en la península fue en Barcelona. Recuerdo que me alojé en el hotel Boria BCN de la cadena hotelera Mercer Hoteles con la finalidad de estar más o menos en el centro y tener acceso a todo en el menor tiempo posible. El problema fue que mi retraso a la reunión no se debió a mi cercanía o lejanía de la misma, sino a que el avión que debía llevarme hasta allí se retrasó casi 8 horas y encima, os puedo asegurar que el billete no me salió precisamente barato.

Si hubiera estado en Madrid, por ejemplo, cuando me hubieran dicho que el avión llevaba un retraso de más de 7 horas, habría cogido el coche o habría comprado un billete de tren y me habría plantado en Barcelona en cuestión de 4 horas, como mucho… tres y media si aprieto el acelerador.

Lo que quiero decir es que las ventajas que tenemos en las Islas Canarias nos han sido concedidas para subsanar las desventajas que debemos sufrir diariamente y eso es algo a tener muy en cuenta.

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