Una empresa de confianza

Una empresa de confianza

Soy constructor, y como tal, dependo de muchísimas otras empresas que me suministran los materiales para poder hacer mi trabajo y eso, en las islas no es sencillo y el motivo es, como siempre, el transporte. Sin embargo, de vez en cuando, te encuentras con gente tan profesional como la que trabaja en Reboca haciendo tuberías de polietileno. Llevo trabajando con ellos muchísimos años y he querido escribir hoy este post para que todo aquel que necesite de sus materiales pueda recurrir a ellos.

Es muy duro cuando dependes de terceras personas para poder hacer tu trabajo y éstas no son profesionales porque entonces te retrasan a ti y es cuando vienen los problemas y al final, ¿quién es el que pierde beneficios e incluso dinero? Yo.

Personalmente me gusta hacer siempre pedidos de mayor cantidad de todo para poder guardar siempre algo en el almacén que me monté a las afueras de Palma pero, aun siendo previsor, siempre hay algo que se te acaba o que te falta o que surge un imprevisto y te ves con el agua al cuello y lo que no puede ser es que las empresas de la península decidan esperar a hacer el envío con tu pedido cuando a ellos les compense el gasto porque entonces, hasta que no les dé la gana, yo me quedo esperando el material que he pagado previamente, así que acabo sin lo que necesito y sin el dinero.

De todos modos los que vivimos aquí sabemos sobradamente que es una “jodienda” eso de que te digan que el envío es gratis para toda la península porque entonces ya sabes que si vives en Las Islas Canarias, en Ceuta o en Melilla, te van a soplar una buena suma por esos gastos de envío y cuando lo que compras es un capricho es coca tuya pagarlo o no pero cuando estamos hablando de un negocio, de algo que es primordial para que tu empresa siga funcionando y no te quedan más narices que hacer el envío, el cabreo puede llegar a ser descomunal.

Una opción es comprar siempre a empresas que operen dentro de las Islas porque así normalmente conseguirás lo que quieres en menos tiempo y por menos dinero, aunque esto también es relativo porque si a ellos les cuesta más traerlo te van a cobrar a ti más así que al final viene a ser prácticamente lo mismo, y de todos modos, aunque lo hagas así, siempre te vas a dar con el problema de que aquí, aunque cada vez hay más cosas, no hay de todo.

Antiguamente esto pasaba en la península cuando hablaban en los pueblos y decían eso de que iban a ir a la capital a comprar “X” y ahora lo tenemos que decir nosotros así que a veces me siento como si no hubiéramos avanzado todo lo que deberíamos. Luego me doy cuenta de que esto no es así y de que en parte se trata sólo de un feo espejismo pero, sea como sea, al final somos nosotros, los canarios, los que pagamos el pato.

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