La fundición de metales, una tradición muy canaria

La fundición de metales, una tradición muy canaria

A menudo, ha tendido a identificarse un territorio como el de las Islas Canarias con una economía que tradicionalmente ha subsistido gracias al turismo y al sector servicios. Mirándolo desde un punto de vista crítico, es lógico. Las Canarias se encuentran en un lugar privilegiado no sólo dentro de España, sino también en el conjunto global de la Tierra. Su clima subtropical, que se mantiene más o menos estable durante todo el año, es el principal argumento que esgrimen todos sus visitantes a la hora de determinar el porqué de su visita a las islas.

Pero las Islas Canarias son mucho más que eso. El archipiélago ha tenido a lo largo de la Edad Contemporánea un buen abanico de actividades laborales que, más allá del turismo, ha identificado a las islas. Pensando, se nos puede ocurrir lo relativo al cultivo de plátanos. En efecto, los plátanos de Canarias son conocidos en buena parte del Globo, situándose siempre en los primeros puestos del ranking de la calidad y de la cantidad de producción. Pero la actividad económica canaria no acaba ahí. Y es que la industria de la fundición también ha tenido una relevancia muy importante a lo largo de la historia de las islas.

La fundición del metal o del hierro ha pasado, eso sí, por momentos muy difíciles en los últimos años en las islas. Pero todavía después de eso quedan un buen número de empresas dedicadas a esa labor en las dos principales islas del archipiélago. Así, y tal y como se desprende de esta clasificación realizada por el diario El Economista, una clasificación que desvela que todavía existen 36 empresas dedicadas a este tipo de labores en la isla, repartidas en algo más de 15 municipios. Gran Canaria, en función de lo publicado en su clasificación correspondiente, cuenta con un total de 19 empresas del sector repartidas en 10 localidades. En total, más de 50 empresas repartidas en más de 25 municipios. Queda demostrado que Canarias es algo más que turismo.

Los canarios no sólo han sido excelentes trabajadores en lo que respecta a las fundiciones de hierro o de metal, sino que además sus empresas han apostado por la modernización que siempre es tan necesaria en un sector como este en una materia como la seguridad. En efecto, las entidades canarias del sector han apostado por esa modernización y esa seguridad mediante la incorporación de sistemas termográficos que les han permitido conocer de manera mucho más precisa lo que sucede en el interior del horno. Y es que buena parte de las empresas que han confiado en Ibertronix para conseguir esos sistemas proceden del archipiélago.

Los sistemas termográficos son sin lugar a dudas ese elemento que durante tantas décadas han demandado sectores como el de la fundición de metales o hierros. Los peligros que entraña una labor como esta, principalmente debido a las altas temperaturas y a las grandes posibilidades de que se produzca un incendio en la nave o fábrica donde estas actividades tienen lugar, han devenido en algunas ocasiones en tragedia, una tragedia en la que se han perdido vidas humanas y que no se puede volver a repetir. Mediante el control y la observación de todo lo que ocurre en el interior de un horno, la prevención es mucho más real. Y es con esos sistemas termográficos con los que ha sido posible acabar con el peligro.

Una apuesta de futuro

Está claro que el futuro de la profesión pasa por hacer de la seguridad un factor que sea inherente a la fundición. Las empresas canarias, conscientes de la potencia que en su región tiene el sector, han apostado fuerte por esa seguridad y están haciendo de ella su baluarte. Lo cierto es que lo están consiguiendo y de una materia como esta depende gran parte de su éxito. Ese es su gran secreto y la explicación por la que existen tantas entidades de este tipo en el archipiélago.

¿Existe futuro en el sector? Lo cierto es que la sociedad actual necesita una gran cantidad de objetos de metal o hierro que previamente deben ser fundidos. Y son muchas las empresas en España que se dedican a esta labor.Las Islas Canarias son una fortaleza en ese sentido y así lo van a seguir siendo en el futuro. Su apuesta no sólo por la calidad, sino también por la seguridad en el trabajo, ha encontrado el éxito.

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